Ni premios, ni castigos, solo consecuencias.

Recientemente encontré esta frase “ni premios, ni castigos, solo consecuencias” me llamo mucho la atención y me hizo reflexionar sobre el asunto, en otro tiempo se le llamo “Ley de la cosecha”

La ley de la cosecha enseña que lo que el hombre sembrare eso mismo segara y cuando se refiere a sembrar entonces entiendo que está hablando de decisiones.

Todos en todo momento tomamos decisiones, algunas triviales, algunas trascendentales, y esto es aplicable aun a los más jóvenes, recuerdo que siendo yo un niño, mi madre que en ese tiempo fumaba, me enviaba a encender su cigarro, para encenderlo ponía el fosforo encendido y luego le pegaba un jalón al cigarrillo, cierto día mientras procedía a encender un cigarrillo, decidí que yo no quería aprender a fumar y sabía que si seguía encendiéndolos de esa manera era algo inevitable, así que puse la llama en la punta del cigarrillo hasta que esta se puso negra, cuando lleve el cigarrillo encendido de esta manera a mi mama no le causó mucha gracia y me decía que no lo encendiera así que le pegara un jalón, pero yo había decidido que no lo haría más, cada vez que me enviaban a encender el cigarrillo quemaba la punta del mismo, lo que desagradaba a mi madre, la cual dejo de enviarme a encender el cigarrillo.

Si, ese día decidí que yo no sería un fumador, muchos años han pasado mi madre ya no fuma, pero yo recuerdo claramente y con gratitud el día que tome esa decisión.

Recuerdo el día en que tome la decisión de nunca tomar bebidas alcohólicas, ese día decidí que nunca me embriagaría a pesar de algunos de mis familiares cercanos tomaban bebidas embriagantes, recuerdo el día en que decidí que formaría una familia, que me casaría, que mis hijos nacerían dentro de los vínculos del matrimonio, la mayoría de estas decisiones las tome en mi juventud, entre los diez y diez y siete años.

Una de las decisiones que afectaban mucho mi proceder eran los amigos que escogía, no solo en la cuadra, si no en el colegio, los compañeros con los que me llevaba normalmente, no bebían, no fumaban, ni usaban ningún tipo de droga, eran un poco locos, pero nunca me invitaban a hacer cosas contrarias a las que yo mismo me había establecido, así que escoger bien a los amigos de la juventud y de todo tiempo es una cosa muy importante en la toma de decisiones, pues como dicen los dichos populares, que el que con lobos anda a aullar aprende, los amigos que escojas serán una influencia poderosa en el transcurso de nuestras vidas.

Si revisas donde estas en estos momento, es decir si evalúas tu vida, tus logros, tus fracasos, tus preocupaciones, tus alegrías, te darás cuenta que todo ha tenido que ver con tus decisiones y mucho de lo que lograste o no lograste es por esas decisiones que tomaste siendo joven.

Ciertamente hay cosas que no podemos cambiar, no es posible regresar en el tiempo y hacerlo mejor, pero todavía tus decisiones siguen dirigiendo  tu destino y aun eres responsable de llagar a donde quieras llegar, toma las decisiones que te llevaran a donde quieras llegar.

Así que no son castigos, no son premios, lo que tenemos en la vida son solo consecuencias de nuestras decisiones.

 

Fechas para reflexionar, tu cumpleaños y fin de año

Hay dos fechas en las que normalmente la mayoría de las personas se vuelven reflexivas, a mí me sucede, la fecha del cumpleaños y el fin de año, realmente parecen buenas fechas para reflexionar.

Fecha de cumpleaños te permite repasar tu vida, ubicarte donde estas, tus logros, tus fracasos, que estás haciendo de tu vida o si ya tienes un poco más de edad, que haz echo con ella, las preguntas ¿estas dónde quieres estar?¿tienes lo que deseas tener?¿tienes la clase de vida que deseas? y algunas preguntas con las relaciones personales que pueden surgir en esta fecha, claro si tienes la edad suficiente ¿amas y eres amado?¿eres útil para muchos o solo para ti mismo?

Las respuestas a estas preguntas a veces son duras, pero si reflexionas profundamente en ellas y decides hacer los cambios por aquellas en que las respuestas no fueron satisfactorias, te pones metas, planeas como lograrlas y trabajas con diligencia, a medida que pase el año estarás listo para hacerte las preguntas nuevamente y podrás contestar más satisfactoriamente, por supuesto ¿quien contestara en un cien por ciento a cada pregunta? No creo que haya alguien que pueda hacerlo completamente, pero la idea es mejorar cada día, avanzar cada día hacia los objetivos personales que cada quien se traza.

Con la fecha de fin de año pareciera que todos nos volvemos a revisar las metas que hemos puesto hace un año, repasamos las metas y calificamos nuestros logros o nuestros fracasos y sobre esos logros y fracasos ponemos nuevas metas, que por supuesto igualan a las que no logramos y superan a las que si alcanzamos.

Pues este es un proceso que nos permite en estas fechas para reflexionar, refrescarnos, llenarnos de positivismo y movernos hacia adelante, si no tomamos el tiempo para hacer este tipo de reflexiones, nos mantendremos en el mismo punto sin avance.

Reflexionemos no solo en estas fechas mencionadas, si no en cada oportunidad que tengamos, podría ser cada noche, revisando que hicimos bien o mal en el día y tomando la determinación de mejorar cada día.