Archivos de la categoría Honduras

Receta para tamales Catrachos

Ya les he contado como se desarrollaba el ambiente los días desde el 21 hasta el 24 de diciembre desde que recuerdo hasta más o menos 18 años en la casa donde viví, con mucho trabajo, no es para menos hacer 6000 mil tamales era una actividad titánica por lo menos para nosotros, aun cuando la receta para los tamales está implícita en el artículo anterior “receta para hacer seis mil tamales” hoy la detallare un poco más, no daré cantidades exactas pues depende más del sabor que cada quien quiera dar a sus propios tamales, más que todo será como una base de la receta para tamales Catrachos, de una región del sur de Honduras, El aceituno en Alianza Valle.
Comencemos con los ingredientes, me sorprende lo sencilla que es.
Para masa blanca y caldillo
Harina de maíz 4 libras
Manteca (preferiblemente de cerdo) 1 ½ libra
Carne de cerdo (costilla o tajo en pedacitos) 5 libras
Chile verde 4 unidades
Tomate 3 libras
Cebolla con tallo de ser posible 4 cebollas medianas
Ajos 5 dientes
Sal al gusto
Especias (combinación de pimienta y comino)
Cubitos o consomé de pollo
Achiote
Para y al envolver
Hoja de la planta del banano
Aceitunas, pasas, chicharos, alcaparras, garbanzos
Papas peladas y picadas en cuadritos
Arroz blanco 1 libra
Ahora si vamos al proceso de los tamales Catrachos.
Picamos chile, tomate, cebolla y ajo y lo licuamos bien licuadito, a esto le llamamos condimento
En un recipiente se pone la harina de maíz se le agrega agua se revuelve para que quede sin grumos, luego se cuela y se deja que repose un rato para que se asiente un poco.
En una olla a fuego moderado ponemos la manteca, el condimento, especias, cubitos de pollo y sal, dejamos que se combinen bien y luego agregamos la masa previamente colada, dejando un poco de la más espesa para el proceso del caldillo, movemos esta mezcla sin parar la cual espesara poco a poco hasta que comience a hervir, si estuviere muy espesa agregamos un poco de agua y si estuviere muy rala agregamos de la masa que guardamos para el caldillo, su consistencia no debe ser ni muy rala, ni muy espesa.
En otra olla ponemos a cocer la carne, con los mismos ingredientes que usamos con la masa, es decir, condimento, especias, cubitos, achiote para dar color rojizo y sal al gusto, cuando la carne este ya cocida y suave al tacto agregamos la masa (cruda que habíamos guardado) de igual manera hasta que hierva, esta no requiere que se mueva constantemente si no de cuando en cuando.
En recipientes pequeños ponemos el arroz, previamente lavado, las papas en trocitos, las aceitunas, alcaparras, pasas, chicharos, garbanzos, un recipiente con la masa blanca y un recipiente con la carne masa rojiza y listos para envolver.
Ponemos dos hojas con el brillo hacia afuera, una abajo y la otra encima justo a la mitad de la de abajo, en medio ponemos un pequeño pedazo de hoja con el brillo hacia adentro, en ese pedazo con el brillo hacia adentro ponemos la masa blanca haciendo un pequeño hueco para poner un pedazo de carne con el caldillo y luego las pasas, las aceitunas, chicharos, papa, arroz, garbanzos.
Procedemos entonces a envolver, este proceso es variado, si la masa esta ya fría y manejable es más fácil, solo debes enrollar las hojas con lo que le pusiste adentro una vez enrollada presionas a los lados y doblas los extremos, puedes amarrarlos para que queden con su forma y al cocerlos no se salgan de la hoja, no ha sido fácil explicar lo de la envuelta, pero seguro tú tienes tu método, lo importante es lo que pusiste adentro de la hoja que deberá estar sabroso.
Esta receta proviene del Puerto del Aceituno en Alianza Valle, Honduras, por eso decimos que son tamales Catrachos y son un platillo típico que se consume todo el año, pero en navidad y año nuevo son tradición catracha.

Receta para seis mil tamales

Eran las 3 de la madrugada del 23 de diciembre, la familia había estado trabajando en el proyecto desde el 21 de diciembre comenzando con las compras, 200 libras de maíz, unos 6 u ocho cerdos a veces vivos, para ser destazados en la casa y a veces ya destazados y listos, chiles, tomates, cebollas, papas, ajos, achiote y otros condimentos como sal, especias y cubitos, la manteca de cerdo, las hojas de la planta del banano, todo en cantidades muy grandes imagínense seis mil tamales.
Después de las compras, preparábamos todo, comenzando por sacar la piel y el tocino del cerdo, del cual salían, las pellejas para la sopa de frijoles o para hacer chicharra, los chicharrones y la manteca para los tamales, que delicia cuando los chicharrones estaban ya casi al final del proceso, poner plátano maduro a freír, que manjar, chicharrones con tortilla caliente y los encurtidos especiales.
Lavar el arroz, pelar y picar las papas en cuadritos y dejarlos en agua,
Lavar y picar las cebollas con todo y tallo,
Lavar y picar tomates y chiles agregándoles los ajos,
Cocer el maíz y dejarlo listo para molerlo en la madrugada del 23
La neblina no permitía ni ver a un metro y allí estábamos todos los miembros de la familia hasta los más pequeños muy abrigados y listos para ir al molino, el cual estaba como a 4 cuadras de la casa, una y otra vez llevando tinas con maíz y vegetales y regresando con masa y el condimento para los seis mil tamales.
Se depositaba en grandes recipientes se combinaba con agua y luego se colaba en pazcones grandísimos fabricados especialmente para ese menester.
Luego se cocía en tinas que parecían piscinas de grandes que eran, movida por cucharas que más bien parecían remos, la dificultad de cocer la masa era que no se podía dejar de mover, si un segundo parábamos de moverla corría el riesgo de pegarse en el fondo y arruinar todo el proceso que comenzaba así:
Primero se ponía la manteca de cerdo, una vez estando caliente se ponía la cantidad de condimento (Chile, tomate, cebolla y ajo molidos) adecuada, luego la masa previamente colada, la sal, las especias (combinación de comino y pimienta negra) los cubitos a esta mezcla no se le podía dejar de mover ni un segundo, después de un rato a un fuego intenso comenzaba a espesar, no se paraba de mover incluso en un punto del cocimiento eran necesarias dos cucharas o palas como los decíamos coordinadas una yendo la otra viniendo todo para evitar que se pegara en el fondo de la olla.
Una vez comenzando a hervir se bajaba y se esperaba que se enfriara, de una manera casi simultánea se ponía la carne de cerdo en trocitos, se le agregaba condimento, sal, especias, cubitos y el achote desecho previamente en agua, se dejaba cocer hasta que la carne estuviera un poco blanda y luego se le agregaba masa de la que se espesaba después de colada, de dejaba hervir y listo, el caldillo estaba listo.
Para hacer seis mil tamales necesitábamos mucha ayuda, amigos de la familia llegaban a ayudar en total unas 20 a 25 personas participaban de este arduo trabajo.
Limpiar la hoja, la que en Tegucigalpa podía conseguirse cocida, limpia y sin vena, lista para envolver los tamales, a medida que comenzábamos a envolver, los más pequeños amarraban con un cordón de junco al que llamábamos tule, era también el trabajo de los más pequeños poner un chongo para diferenciar los tamales de un lempira de los de 60 centavos.
El proceso de envolverlos era así, se colocaba la masa haciéndole un pequeño hueco con el cucharon al ponerla, en ese pequeño hueco se ponía el caldillo, color rojizo con el pedazo de carne, papas, arroz para los normales y aceitunas, pasas, chicharos, alcaparras, garbanzos para los especiales incluso se hacían algunos de azúcar para un doctor que los encargaba dulces, la mayoría eran tamales ya encargados.
A medida que se envolvían y amarraban era necesario ponerlos a cocer, imaginen esta escena 8 hornillas echas de ladrillos todas atizadas con leña seca de roble en una sola fila y sobre ellas 8 tinas con 300 tamales cada una, hasta completar seis mil tamales, cuando ya eran las 6 o 7 de la noche estábamos terminando aquella gran tarea, todos cansados, tilosos, llenos de masa, pero satisfechos por la labor realizada, los mejores tamales que jamás probé, este proceso se repetía también para el fin de año.
Te has fijado que no solo te conté de este duro trabajo si no que he compartido la receta contigo, espero que te guste no solo la historia, si no el proceso para hacer los más ricos y mejores tamales, los tamales de Doña Irma.

Estamos en guerra   

 

Era el año de 1969, había comenzado una guerra entre Honduras y El Salvador, dicen que por un partido de futbol, pero la verdad es otra, hablaremos de eso en un futuro, las verdaderas causas de la guerra entre Honduras y El Salvador, tal como nos contó mi amigo Luis Duarte, cuando sonaban las sirenas que anunciaban que nadie podía salir, encender ninguna luz, ni hacer ningún ruido, pues los aviones Salvadoreños efectuarían bombardeos en el aeropuerto o por lo menos esas eran sus intenciones, la instrucciones antes mencionadas y seguidas por la abuela de mi amigo el cual en esos días según nos mencionó tendría unos 6 años, eran que al escuchar las sirenas anunciando el toque de queda era que debían meterse en el sótano y si no tenían sótano meterse debajo de alguna mesa o debajo de las cama para proteger su vida contra las terribles bombas que podrían caer desde el cielo lanzada por los invasores del país vecino, hoy muchos años después analiza que si una bomba hubiera caído sobre la casa, de nada hubiera servido aquella mesa o aquella cama.

La guerra termino y solo los recuerdos de aquellos trágicos días le han quedado, para reflexionar que ya no estamos en guerra con ningún país vecino ni lejano.

Pero en el país se vive una guerra interna, que no en menos medida nos desangra como país, ya no solo los ladronzuelos que de vez en cuando por despojar de sus pertenencias a alguien le segaban la vida, ahora se ha vuelto popular el término “Masacre” pues ya no estamos frente a un flagelo de delincuencia común, si no a delincuencia organizada.

¿Que la ha causado?¿Que ha permitido que tanto numero de jóvenes e incluso niños se unan a las filas de estos grupos violentos y desadaptados? Pues insistimos que el abandono de la familia y de los principios más básicos de convivencia, como son el trabajo, la honradez, el respeto y el amor los unos por los otros que se enseñan o deberían enseñarse en ella.

¿Pero cómo o porque se han abandonado estos principios? Simplemente dejaron de enseñarse en el hogar

¿Pero porque dejaron de enseñarse? La desintegración familiar como lo veo yo es la causa principal de que estas cosas dejaran de enseñarse en el seno de nuestros hogares, cuando los miembros de la familia dejan de cumplir cada cual su rol especifico entonces vienen las dificultades.

Un padre irresponsable, que no trabaja, que es borracho y mujeriego, que no provee de lo necesario ni material, ni moral, ni espiritualmente, provoca que una madre salga de la casa a trabajar dejando la instrucción de los hijos a cargo del señor televisor, o al profesor internet, ambos sin control pueden ser la más destructiva educación para los hijos.

Pero hay otro panorama en el que el padre es responsable y provee de lo que se necesita, pero no es suficiente, entonces como quieren más deciden que la madre debe salir a trabajar, “por el bienestar de los niños” sacrificando en pos de las posesiones materiales a los hijos, pues como mencione antes, al estar la madre ausente, quien entonces enseñara los principios básicos de convivencia, solo fíjese como ejercicio, cuando entra un joven a lugar donde usted está, nunca saludan, cosa que se nos enseñaba como una norma que siempre debíamos cumplir.

Estamos en guerra ya no contra un país vecino o lejano es una guerra del mal  en contra de la familia, bombas ya no caen ya en el aeropuerto, las bombas están cayendo en nuestros celulares, caen en nuestros televisores y en nuestras computadoras, llenas de inmundicia y de maldad, enseñando especialmente a los niños y jóvenes que no hay mal en la pornografía o en el lenguaje vulgar o grosero, que no hay problema en las relaciones sexuales ilícitas, que podemos hacer lo que queramos con nuestro cuerpo, que Dios no importa, que Dios no existe, o que el acepta como valido todo acto inmoral e inmundo.

Si, la guerra es entre el bien y el mal, la familia como infantería al frente de la batalla, el mejor refugio, la mejor trinchera, no necesitamos meternos debajo de la cama o de la mesa para protegernos, tenemos las tradiciones familiares correctas para defendernos del mal, como se nos repite sin cesar, “Las familias que logran tener éxito se establecen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo y las actividades recreativas edificantes, nuestro consejo es volvamos a la familia.

HONDURAS UN PAIS CINCO ESTRELLAS

Gracias a Dios dijo Colon por librarnos de estas Honduras, después de una tormenta en el mar profundo, luego así llamo a mi tierra, la más hermosa del mundo.

Así comienza una canción de un cantante Hondureño llamado Moisés Canello, no podría asegurar que esa fue la forma en que este país del centro de América fue llamado y cuando decimos que es el centro, es porque es el centro, no está hacia el norte de América, tampoco hacia el sur, está en el centro.

Aun cuando al hacer una búsqueda en google después del primer resultado seguro encontraras algo negativo, como por ejemplo que capturaron a un tal Rosental y que por corrupción (porque los medios se encargan de eso) Honduras es todavía una tierra privilegiada, que hay grandes desafíos, cierto, pero hoy nos concentraremos en sus bondades, en su belleza, en su potencial, en su gente buena, podemos reafirmar aquella frase de uno de sus ex ministros de seguridad “Los buenos somos más”.

Hablar en detalle de este país de con terreno mayormente accidentado, formado con altas filas de montañas, elevadas planicies, valles profundos en los que se encuentran llanos extensos y fértiles cruzados por ríos más o menos caudalosos y algunos navegables, no será cosa de unas pocas entradas, así que comenzaremos hoy a hablarles de esta bella tierra, por supuesto no podríamos dejar de dar nuestra opinión con respecto a las cosas negativas, pues hablar de ellas por lo menos nos indica que reconocemos cuales son nuestros problemas y tal vez como uno a uno puede hacer algo para mejorar.

Por ejemplo este detalle de Honduras, a diferencia de los demás países de Centro América Honduras está dividida en tres ciudades Principales, Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, son ciudades con mucha productividad, cada una con sus respectivos aeropuertos internacionales y otras ciudades también importantes por ser polos de desarrollo para el país, en estos artículos dedicaremos tiempo para revisar una a una las ciudades y pueblos de este bello país, su gente, sus sitios destacados, por ejemplo cuando decimos “Copan” un lugar denominado la Atenas de América por su incomparable arquitectura y sitios de exploracion del cielo, así aprenderemos de muchos lugares importantes no solo para el país, sino para el mundo.