Archivos de la categoría Uncategorized

NO ES LO QUE DICES – ES COMO LO DICES

Mientras servía como misionero mi presidente de misión me explicaba que una de las ofensas más grandes que se le podía proferir a un norteamericano era decirle algo como “Go to hell” (Vallase al infierno) si usted dice a uno de ellos algo como eso seguro estará en problemas, sin embargo  me explico que usted podría decirle exactamente lo mismo, con un tono de voz adecuado, con la confianza requerida y porque no mostrando amor y recibir una respuesta positiva ante tal expresión, así que aprendí que no es lo que dices lo que podría causarte un problema si no el cómo lo dices.

Para ejemplificarlo hablare un poco de las relaciones familiares, específicamente con los hijos o cónyuge, no es lo mismo decir: Carlos ven aquí inmediatamente, que decir: Carlos ven aquí inmediatamente, cual es la diferencia, en la primera imaginen un tono de voz elevado y grosero que producirá efectos inmediatos de molestia, de poca atención, de rebeldía, por otro lado la segunda imagínenla con una voz amable, moderada y respetuosa, esta también tiene efectos inmediatos, tiende a replicar lo amable, la obediencia y el respeto, no es lo que dices es como lo dices.

Hagamos entonces esta reflexión, ¿Cómo estás diciendo lo que dices? ¿Usas un tono de voz grosero? O ¿eres descuidado al hablar? ¿Con regularidad las personas se sienten ofendidas por algún comentario tuyo  aunque no hayas tenido la intención de ofenderlas? Si sucede con alguna frecuencia, es tiempo de que te detengas y revises no solo lo que dices, si no, como lo dices.

Así que el viejo adagio “piensa antes de hablar”, podríamos agregarle y “habla bien”

Recuerda al hablar con los demás, no es tan importante lo que dices, si no como lo dices.

 

HOMBRES Y MUJERES – ALGUNAS DIFERENCIAS

El encontrar estas diferencias entre hombres y mujeres no tiene como propósito establecer si el hombre es mejor que la mujer o que la mujer es mejor que el hombre, es simplemente que reconozcamos que somos diferentes y que esas diferencias son buenas, sin embargo si no las reconocemos podrían causar fricción en nuestras relaciones, el reconocer nuestras diferencias, aceptarlas y tratar de manejarlas puede contribuir a una vida mas placentera en pareja.

Los Hombres valoramos el poder, la competencia, la eficiencia y la realización. Siempre estamos, haciendo cosas para poder probarnos a nosotros mismos y desarrollar nuestro poder y habilidades. Nuestro sentido de la personalidad lo definimos a través de nuestra capacidad para alcanzar resultados. Experimentamos la realización fundamentalmente a través del éxito y el logro.

Las mujeres tienen valores diferentes. Valoran el amor, la comunicación, la belleza y las relaciones. Dedican mucho tiempo a respaldarse, ayudarse y estimularse mutuamente. Su sentido de la personalidad se define a través de sus sentimientos y de la calidad de sus relaciones.

En los hombres aun su vestimenta está diseñada para reflejar sus habilidades y su competencia. Los oficiales de policía, los soldados, los hombres de negocios, los científicos, los taxistas, los técnicos y los cocineros, todos llevan uniformes o por lo menos sombreros para reflejar su competencia y poder.

Las mujeres no llevan uniformes como los hombres (para exhibir su competencia). Por el contrario, gozan poniéndose ropa distinta todos los días, según la manera de sentirse. La expresión personal, en especial de sus sentimientos, resulta muy importante. Pueden incluso cambiarse de ropa varias veces por día a medida que lo hace su humor.

Los hombres nos interesamos más en los “objetos “y las “cosas” que en la gente y los sentimientos.  Los hombres nos preocupamos por las “cosas” que nos ayudan a expresar poder a través de la creación de resultados y el logro de objetivos.

Las mujeres, en lugar de orientarse hacia determinados objetivos, se orientan hacia las relaciones, se muestran más preocupadas por expresar su bondad, su amor y su cuidado.

Los hombres fantaseamos con autos potentes, computadoras más rápidas, artefactos, artilugios y una nueva tecnología más poderosa.

Las mujeres fantasean con el romance.

Los hombres nos resistimos tanto a ser corregidos o a que nos digan lo que tenemos que hacer. El hecho de que nos ofrezcan ayuda o un consejo no solicitado equivale a suponer que no sabemos que hacer o que no podemos hacerlo por nosotros mismos. Cuando una mujer nos ofrece un consejo, sentimos que ella no confía en nuestra capacidad para lograrlo por nosotros mismos

Las mujeres desarrollan la capacidad  de anticipar las necesidades de los demás. Se enorgullecen de mostrarse consideradas con las necesidades y sentimientos de otros. Un signo de gran amor es ofrecer ayuda y asistencia a otros sin que se lo pidan.

Los hombres estamos orientados más hacia las soluciones. Si algo funciona, nuestro lema es “no lo cambies”. En este caso, nuestro  instinto nos impulsa a dejar todo tal como está. “No lo arregles a menos que este descompuesto” representa una expresión común.

Las mujeres creen firmemente que cuando algo funciona siempre puede funcionar mejor. Su naturaleza es querer mejorar las cosas. Cuando se preocupan por alguien, señalan libremente que cosas pueden mejorarse y cómo hacerlo. Ofrecer consejos y expresar una crítica constructiva constituye un acto de amor.

Conclusión:

Cuando una mujer trata de mejorar a un hombre, este siente que están tratando de “arreglarlo”. Recibe el mensaje de que está roto. Ella no se da cuenta de que sus solícitos intentos de ayudarlo pueden llegar a humillarlo. Ella piensa en forma errónea que simplemente lo está ayudando a crecer,

Al entender las diferencia entre hombres y mujeres podremos tomar ventaja para mejorar nuestras relaciones de pareja, si sabemos cómo piensan y sienten entonces será más fácil, tornarnos comprensivos.

LA INTEGRIDAD – ATRIBUTO QUE NUNCA PASA DE MODA

Hoy escribiré  sobre la importancia de la integridad, Creo que el ser Integro es hacer siempre lo bueno y correcto, sean cuales sean las consecuencias inmediatas; ser Integro es ser justo desde lo más profundo del alma, no sólo en las acciones sino, y más importante aún, en los pensamientos y el corazón. La integridad implica ser tan dignos de crédito, tan incorruptibles que seamos incapaces de traicionar una confianza o un trato.

Mencionamos a Job por ser un personaje sumamente conocido como ejemplo de integridad si pudiéramos decir al igual que Job: “Hasta que muera, no quitare de mí mi integridad” (Job 27:5). Aunque había perdido casi todo lo que valoraba-la familia, los amigos, la salud, la riqueza-, se negaba a renunciar a su integridad; en un contraste muy marcado, en la actualidad hay muchas personas que renuncian a esa virtud por un precio muy bajo. La persona que roba un dulce, un artículo de maquillaje o una alhaja cambia la preciada integridad por una mísera ganancia; el que falsifica su declaración de impuestos omitiendo ingresos o reclamando exenciones injustas compromete la valiosa integridad por una insignificante cantidad de impuestos que no paga; el que se niega a pagar inmediatamente las cuentas de artículos o servicios recibidos cambia la inestimable integridad por lo que supone una ventaja temporaria; los cónyuges que son infieles a su compañero truecan su inapreciable integridad por un fugaz momento de alegría. Esta virtud es tan preciosa que no tiene precio, es invaluable.

*Jorge Washington, primer Presidente de los Estados Unidos, fue un modelo de integridad en tiempos más modernos. Más que su gran inteligencia, fueron su honradez y carácter lo que llevó a sus compatriotas a elegirlo como líder. Aunque prefería la paz y tranquilidad de su hacienda, respondió al llamado del deber que lo llevó al tumulto de la vida pública; rehusó toda compensación por sus servicios pidiendo al gobierno que pagara sólo sus gastos, de los cuales llevaba cuenta exacta. Dio cuarenta y cinco años de su vida al servicio de su patria. Lastimosamente no tiene ningún parecido con la realidad de nuestros países donde los gobernantes incluso hacen alarde de sus actos de deshonestidad.

“La verdadera grandeza de un hombre no radica en lo que él dice ser ni en lo que los demás digan que es, sino en lo que es realmente.” (Haltshorn, pág. 38.) Nuestra integridad determina lo que realmente somos.

El mentir un poco, hacer un poco de trampa o sacar injustamente un poco de ventaja no son hechos aceptables.

Debemos ser justos con proveedores, clientes y empleados; pagar las obligaciones y cumplir los contratos; y no engañar jamás omitiendo detalles al hacer una inversión o un negocio. Si tenemos el corazón  puesto las cosas de este mundo, podemos perder la integridad fácilmente. Debemos  ser honrados, verídicos, castos, benevolentes, virtuosos y en hacer bien a todos los hombres.

Cuando hacemos lo correcto, no nos sentimos tímidos ni vacilantes.

Ojala podamos esforzarnos por ser íntegros en todo lo que emprendamos, por insignificante que parezca; los asuntos de poca importancia se acumulan para indicar la dirección que seguirá nuestra vida.

Finalizo haciéndome estas preguntas ¿Soy integro en todos mis tratos y relaciones? ¿Fingimos ser algo que realmente no somos? y por cierto, les comparto un pensamiento que vino a mi mente mientras vivía en un apartamento cuando era soltero. “somos lo que somos cuando estamos solos”.

EL MODELO DE LA ENSEÑANZA, 5 PAUTAS PARA SER UN BUEN MAESTRO

Han tenido la experiencia con sus hijos de que llegan de la escuela y dicen algo que su profesor les pidió hacer, notamos que entendió mal alguna instrucción y cuando tratamos de corregirlo, es imposible hacerle cambiar de opinión, para el su maestro tiene la razón incluso sobre nosotros, sus padres. Que influencia tan poderosa puede tener uno que nos enseña, en la vida de todos nosotros.

Todos en algún momento de nuestra vida nos encontraremos en la posición de tener que enseñar a otros, ya sea que estemos en nuestro trabajo, en la iglesia incluso en nuestra propia familia, el modelo de la enseñanza es una pauta sencilla aplicable en cualquiera de los aspectos anteriores.

Primero:

Enseñe la teoría, es decir deberá presentar de una manera clara “que” desea que se logre, “cómo” desea  que se logre  y lo más importante, el “porque”.

Segundo:

Demuestre, nada tiene mayor efecto en aquellos a los que enseña, que ver la aplicación práctica de lo que se acaba de aprender, así que dedique un tiempo como parte del modelo de la enseñanza para demostrar la manera correcta de hacer las cosas, por ejemplo si enseña a su familia modales en la mesa, les demuestra cómo sentarse a la mesa, como levantarse al terminar, que decir, a usar el por favor y el gracias etc. Recuerde lo que dicen: “las palabras convencen, el ejemplo arrastra”

Tercero:

Practique, una vez que le han visto hacerlo, de la oportunidad para que practiquen, no se preocupe de las equivocaciones durante las practicas, estas servirán para que los miembros de la familia se llenen de confianza en sí mismos al corregirlas, será mejor si se equivocan en las practicas que cuando estén en la aplicación real de las situaciones, así que, como parte de este modelo de la enseñanza asegúrese de que el grupo tendrá suficiente tiempo para practicar.

Cuarto:

Evalúe, después de la practica el tiempo de evaluar es muy importante, sea positivo en sus comentarios por ejemplo podría decir algo como: “me gustó mucho la parte donde dijiste”  y en vez de decir: “pero” para referirse a algo que piensa que no hizo bien, mejor pregunte algo como: “si tuvieras la oportunidad de hacerlo nuevamente ¿qué harías diferente? Y así le permitirá evaluarse a sí mismo.

Quinto:

Vuelvan a practicar, habiendo sido guiados en una auto evaluación como parte de este modelo de la enseñanza, permíteles practicar nuevamente, dándoles así la oportunidad de medir su progreso  y los hará más seguros a la hora de poner en práctica todo lo que aprendieron durante su charla.

Recuerde el buen padre o madre no es el que dice: ve y haz, si no el que dice: vamos y hagamos. Así que si enseña con claridad, demuestra con su ejemplo, permite practicar, evalúa con amor y permite volver a practicar estará fomentando un aprendizaje más profundo para sus hijos, pues en el proceso los lazos de confianza y amor se fortalecerán, esto lo sé por mí mismo.

 

LA COMUNICACION EFICAZ EN LA FAMILIA, 3 IDEAS PARA LOGRARLA

 

Por favor que alguien me ayude a lavar los platos, cuando mi esposa hace ese pedido estoy casi seguro de que ninguno de mis tres hijos tomara la iniciativa, porque su solicitud es muy general, no especifica, un problema de comunicación eficaz, imaginen entonces si en vez de decir ‘’que alguien’’ diga algo como: “María” podrías por favor ayudarme lavando los platos.

La comunicación eficaz es esencial para la motivación positiva. Los padres, deben educarse primero a sí mismos, desarrollar entusiasmo y perfeccionarse en la habilidad que desea enseñar (comunicar) a la familia. Entonces deben proyectar o transmitir su sentimiento en el tema, hasta que éste sea compartido por el que está bajo su dirección. Este es el proceso más eficaz de la motivación.

La palabra proviene del latín communicare –”compartir”, y la comunicación es el acto de compartir o impartir una parte de algo.
La comunicación ha sido definida como “el arte de informar y persuadir a otros”.
La habilidad de comunicar no es algo congénito; tenemos que aprender cómo adquirirla, frecuentemente en la manera difícil.
La comunicación eficaz siempre incluye tres ideas principales: debe ser claraconcisa y debe confirmar.

Primero: Nuestra comunicación debe ser clara

La primera regla de la claridad es tener una meta u objetivos bien definidos; saber lo que deseamos lograr a través de nuestra comunicación. A menos que podamos definir nuestro propósito claramente para nosotros mismos, es probable que nuestros hijos no lo entiendan y no se sentirán motivados a seguirnos.
Otro modo de mejorar la claridad es mediante el uso de ilustraciones. Siendo que las palabras tienen diversos significados para diferentes personas, la definición adicional mediante ilustraciones pertinentes, es generalmente de gran ayuda. Las historias ilustrativas proveen de otros medios excelentes de enseñanza para demostrar la claridad. Es fácil para la gente proyectarse a sí misma en historias de personas reales y sus experiencias.

Segundo: Nuestra comunicación debe ser concisa

Ser conciso significa expresar mucho en pocas palabras. El tiempo dedicado para comunicar una idea podrá variar, dependerá del aspecto complejo del asunto y el conocimiento previo de los miembros de la familia; pero esta comunicación se mejora cuando cada palabra, frase y párrafo tiene significado y es pertinente al objetivo. Esto se logra cuando dedicamos tiempo a preparar lo que deseamos comunicar e incluimos solo las ideas relacionadas con lo que deseamos que se aprenda.

Tercero: Debemos confirmar lo que hemos enseñado para ver lo que se ha aprendido

Cuando se escucha a intervalos, se mal interpretan las ideas o el significado de las palabras, se pueden crear conceptos falsos. Por tanto, siempre que sea posible, es importante tener un método de repaso y corrección de impresiones equívocas. Esto podemos lograrlo haciendo preguntas directas sobre lo que se está presentando, ¿qué piensan de este concepto?, o ¿podrían explicar que entendieron sobre este asunto? Al responder ellos, usted sabrá si se ha entendido correctamente el concepto o la idea que se quería comunicar.

Ya sea en nuestro trabajo, en nuestro grupo o en la familia la comunicación eficaz es esencial para lograr los propósitos por los que se han instituido, los mejores sentimientos fluyen cuando con claridad, sin mucha palabrería y amor se transmiten las ideas que nos llevaran al éxito.

 

SI ESTAMOS PREPARADOS – NO TEMEREMOS

Estaba muy nervioso, mi clase de piano comenzaría en unos pocos minutos, aun cuando había dedicado muchas horas a la práctica de mi pieza y de mi estudio, no podía evitar sentirme nervioso, de pronto recordé una leyenda en una página de papel pegada en la pared del cuarto de mi madre “Mas si estáis preparados, no temeréis (D&C 38:30)” esa frase tenía mucha lógica, inmediatamente me tranquilice pues sabía que estaba preparado, todo mi temor desapareció y tuve una muy buena clase.

Cuando mi hijo me relato esa experiencia  no pude más que recordar las oportunidades en las que he tenido que hablar en público y me hizo meditar y comparar las veces en que no estaba totalmente listo para exponer y el gran temor que se apoderaba de mi al comenzar a hablar, en contraste con las veces en las que estaba bien preparado y la gran tranquilidad que mostraba, así que podemos aplicar el “si estamos preparados no temeremos” en todo ámbito.

El mundo cada vez parece ser un lugar difícil para vivir, la frase de que solo los fuertes sobreviven parece tomar más y más fuerza, yo prefiero pensar que en verdad los que sobreviven son aquellos que con anticipación se preparan para lo venidero, por ejemplo hace un tiempo no era una prioridad aprender inglés, pero aquellos que se prepararon en esta lengua llegaron a ocupar las mejores posiciones en las empresas, lo mismo sucedió con la computación, no parecía ser muy importante, pero como dicen hoy día el que no sabe ingles ni computación es un analfabeta.

Que otras preparaciones podemos hacer para no tener temor cuando enfrentemos dificultades repentinas como la enfermedad o la pérdida del empleo, pues una que se nos ha repetido una y otra vez, el ahorro, el tener un ahorro nos permitirá al menos por un tiempo tener tranquilidad en medio de los desafíos que se nos presenten.

Si el temor de lo incierto por no estar preparados es algo terrible, yo lo he experimentado en ocasiones por no ser lo suficientemente sabio, no me prepare y cuando la dificultad llego nos hizo sufrir no solo a mi sino también a mi familia, estar preparados en todas las cosas debería ser el cometido de todos.

Las palabras que tranquilizaron a mi hijo aquel día de su clase de piano más si estáis preparados no temeréis, me han enseñado que si estamos listos en medio de la dificultad  podremos tener paz.

NUESTRA FAMILIA, IDEAS PARA PASARLA BIEN

Muchas veces estamos tan afanados en tener amigos y agradar a todas las personas, que nos olvidamos de la gran importancia que tiene nuestra familia.

Simplemente porque creemos que nuestros padres, hermanos, cónyuges o hijos están allí sólo para que  nos sirvan.

Obviamente nuestras familias no son perfectas, siempre tenemos entre nosotros al enojón, al regañón, al desordenado, la gritona y al que no le gusta hacer nada, sin embargo a pesar de todas estas conductas es mi hogar donde me encanta estar, en estos tiempos tan difíciles es necesario y cada vez más importante  fortalecer a la familia, es por eso que hoy quiero darles algunas sencillas pero eficaces maneras de fortalecer las relaciones familiares, vistas desde mi punto de vista, una joven de 16 años.

Sean amables.

Estoy segura de que muchos pensarán “él empezó, eres el culpable” y quizá sea la verdad pero de nada te servirá hacerte la víctima, a todos los miembros de la familia les digo: es más lindo ser el que termina una discusión, a ser el que continua con la guerra, hay una palabra mágica que expresada con sinceridad puede terminar con cualquier discusión y esta palabra es: “Lo siento”

Préstense servicio.

Un pequeño y sencillo acto de servicio puede ser clave para una buena relación familiar, pasarle el zapato a tu hermano, doblar la ropa de tu madre, lustrar los zapatos de tu padre sin que ellos te lo pidan son por ejemplo algunas de esas pequeñas cosas con las que puedes ayudar a mejorar las relaciones familiares.

Sean amigos.

No hay nada más genial que ir por allí caminando con tu hermano y que te pregunten ¿es tu hermano? ¡Qué bien se llevan! mis hermanos y yo tratamos de llevarnos lo mejor que podemos por supuesto que no es sencillo pero los resultados son magníficos, no hay nada más gratificante que saber que a pesar de que hayas tenido un mal día en la escuela o el trabajo tus amigos te dejaron plantado etc. tu familia está en casa esperando, ansiando tu llegada, así que trabaja para que en tu familia todos sean excelentes amigos.

 

Sean verídicos y entre ustedes.

Seguro que disfrutarás decirle a tu hermana mayor que se ve ridícula con esos lentes nuevos, sin embargo debes aprender a decirle también cuando se ve bien, algo súper importante en las relaciones familiares es no mentir, aunque tus padres te regañen o tus hermanos se molesten siempre es mejor decir la verdad podrás ocultar lo que realmente sucedió por algunos días pero luego la verdad saldrá a la luz y las consecuencias probablemente serán peores.

 

Compartan más tiempo con la familia.

Algo que realmente me encanta es la hora de la almuerzo pues me permite estar sentado junto con mi familia, no sólo compartimos los alimentos, alejados del resto del mundo, sin tecnología y sin distracciones, allí relatamos a nuestros padres lo que nos sucedió en el colegio, nuestros desafíos y logros.

También es muy importante tener una reunión de consejo familiar por lo menos una vez a la semana, en la cual nos reunimos y hablamos respecto a las cosas que debemos mejorar, ademas recibimos instrucciones de nuestros padres.

Nuestra familia realmente puede ser un lugar de aprendizaje y como dije antes es en mi hogar donde me encanta estar.

 

Raquel Yanez

EDAD TEMPRANA, COMIENZO DEL TRABAJO

En mi edad temprana no muchas cosas interesantes parecen suceder, tratare de expresar sentimientos o preguntas que me hacía mientras era un niño, a algunos les parecerá divertido a otros una tontería, en fin es mi historia y la cuento tal cual sucedió.

Primero esa anécdota con el árbol de navidad, que todos contaban y se reían al relatarla, tendría yo año y medio, nuestro árbol siempre fue una gran rama seca pintada de plateado y a veces forrado de algodón que le daba parecido a la nieve, con miles de adornos, había dos adornos  especiales, les llamábamos el colacho, era un santa Claus que tenía muchísimos años y cuando digo muchísimos son muchos en verdad y un pájaro que al conectarlo emitía un sonido como canario, lo que cuentan es que cuando yo vi por primera vez ese árbol navideño, me quede con una cara de sorpresa viéndolo y exprese a todos mira, mira señalando aquella particular rama seca llena de adornos y luces mil, cada persona que llegaba  a la casa era tomada por mí de la mano y  dirigida al árbol y cada vez con gran asombro decía mira, mira, señalando al árbol.

Como les relate antes el trabajo principal en la familia era la fabricación de ese platillo típico llamado tamal, a pesar de mi encuentro cercano con el producto principal ( La masa) a la edad de un año con la caída en la olla de ese producto cuando estaba muy caliente, ya a la edad de cuatro años, el día de la producción de los tamales me levantaba  casi a las 7 a.m. para ese entonces la masa estaba en un proceso de colado y vean la pregunta que llenaba mi pequeña mente, ¿de dónde sale esta masa? Nunca me atreví a preguntar a nadie, siempre al levantarme el día de la producción ¿de dónde sale la masa?

El día llego en que tendría la respuesta a esa gran pregunta  en mi mente de niño de cuatro años, pues se me permitiría ir con mis hermanos al molino, como verán ya mi primer trabajo formal, por fin sabría la respuesta a mi pregunta, ese día muy temprano a las 4:00 a.m. me levante vi a mis hermanos preparar en baldes el maíz para llevarlo al molino, yo conseguí un balde de juguete de esos que se llevan a la playa, me lo llenaron de maíz y muy envuelto por el gran frio Salí con mis hermanos en medio de una neblina que no nos permitía ver ni siquiera a dos metros de distancia, llegamos al molino el cual comenzó el proceso, metían el maíz por un recipiente en la parte alta y que cosa tan increíble a mis ojos, por el frente del molino salía esa sustancia que servía de base para preparar los tamales, la masa.

Desde ese día en mi niñez acompañe a mis hermanos y basta decir que siendo el menor en la casa, continúe con ese proceso de ir al molino hasta que cumplí 19 años ya para ese entonces, hacia el viaje al molino yo solo, pues mis hermanos ya no estaban en casa, esa actividad se terminó hasta que todos mis hermanos  y yo el último de ellos nos graduamos de educación media, es decir en mi casa hicimos tamales por más de 30 años, ¿dónde aprendí el valor del trabajo? Si, allí en mi casa, enseñado por el ejemplo de Irma mi prima a quien yo digo mama, de mis padres en el puerto hablare mas adelante.

OTRO MILAGRO

Otro milagro me ocurrio cuando tenia un año de edad, todo estaba muy bien, ya había pasado la crisis, gane peso rápidamente y mi salud y mi crecimiento comenzaron a ser normales, ya en la ciudad, el trabajo de mi prima y su familia conformada por 6 hijos y el esposo de ella, eran dueños de una fábrica de tamales, tamal es el nombre dado a varios platillos de origen indígena preparados generalmente con masa de maíz rellena de carnes, vegetales, chiles, y otros ingredientes, envuelta en hojas de la planta del plátano.

Podría decir simplemente que “hacían tamales”, pero por la cantidad que se elaboraban cada semana y el personal que llegaba a trabajar que realmente no eran empleados, si no, amigos o familiares que llegaban para ayudar, y por su ayuda siempre recibían algo a cambio.

Habiendo cumplido un año era un niño curioso, travieso y extrovertido, he de agregar goloso,  debido a la cantidad de tamales que se elaboraban las ollas en los que cocían las masas eran sumamente grandes, las que al bajarse todavía hirviendo del fuego eran puestas en el piso para que se enfriaran.

Ese día yo, recién usando mi nueva habilidad “caminar” me acerque a aquella gran olla, la que tenía ya algunos minutos de haber sido puesta a enfriar en el suelo, estire mi mano para probar aquella deliciosa preparación, pasando mi dedo por la masa que se derramaba por las orillas de las ollas que mientras se cocinaba, movida por grandes cucharas que más parecían remos para probar aquella deliciosa preparación, al parecer una pequeña cantidad de masa había caído al suelo y al pisarla con mi pequeños pies los cuales eran pocos estables por mis cornetas piernas, (según el diccionario corneto es uno que tiene torcidas las piernas) me resbale y al estilo ratón Pérez, (espero que hayan leído la historia en la escuela) caí dentro de la olla de masa caliente.

Solo vestido con mi pañal de tela y mi camiseta de tirantes blanca, me encontraba nuevamente en una situación de vida o muerte. Doña Tona trabajaba cerca de la olla donde yo había caído y como un rayo metió su mano para sujetarme de la camiseta, cuando me levanto en alto, se escuchó el grito de mi madre, la que corrió, me tomo en sus manos y corrió a sambuirme en la pila, desesperada al ver mi pequeño cuerpecito lleno de aquella sustancia blanca y caliente que parecía me arrebataría la vida, cabe decir que la masa al contacto con el agua se pegó más en mi cuerpo porque se enfrió instantáneamente y también cabe mencionar que en esa experiencia mi muerte no parecería ser por lo caliente de la masa si no por ahogamiento cuando mi madre me sumergía en la pila de agua tratando de quitarme lo que tenia pegado al cuerpo.

Milagros, sí creo en los milagros, a toda prisa otra vez, conmigo casi muriendo, al hospital, si, se me callo la piel, mi cara, no, mi cara no sufrió, porque la masa al no más bajarse del fuego forma una capa en la parte superior que se enfría más rápidamente que el resto, esa me la lleve con la cara, esa capa impidió que me fuera desfigurado el rostro por el terrible calor, del resto del cuerpo si se me cayó la piel, ¿cicatrices?, solo una en mi brazo, por cierto la llaga era tan grande que el doctor pensó que perdería mi bracito izquierdo, que sí creo en los milagros, vean este detalle, la ropa se me pegaba al cuerpo por lo profundo de las quemaduras, me envolvían en hojas de plátano, que ironía, las mismas hojas en las que envolvían la masa que había causado tan terrible daño en mí, ahora se cocían por el gran calor emanado de mi cuerpecito quemado.

Les digo que de tan terrible experiencia no recuerdo nada y agradezco por ello, lo que les relate, lo relate tal como me lo dijeron todos los que estuvieron ese fatídico día, ha pasado el tiempo y cada vez que veo la pequeña cicatriz de mi brazo o me veo en el espejo recuerdo, yo creo en los milagros.